Ordenar la casa no representa ninguna dificultad: solo hay que tomarse unas horas y dedicarse a encontrarle un lugar a cada objeto. El verdadero desafío es lograr mantener la casa ordenada todo el tiempo. ¿Por qué es mucho más difícil que simplemente ordenar? Porque implica abandonar algunos hábitos e incorporar otros.

Vivir en una casa sin orden trae consecuencias mucho más allá de lo que pueden percibirse. Los especialistas indican que el estrés y el cansancio son algunas de las problemáticas más frecuentes que enfrentan las personas que viven en casas desordenadas.

Primeros pasos para mantener la casa ordenada

Hay dos pasos que son fundamentales antes de ponernos a pensar en qué hábitos debemos cambiar para mantener la casa ordenada. 

  • El primero tiene que ver con revisar los objetos que ya tenés: ¿estás usándolos todos? ¿hay cosas que podés tirar, regalar o conservar en una baulera inteligente? Guardar cosas en desuso impide hacerle espacio a aquellas que realmente usás. En esta nota ya te contamos por qué vivir con menos objetos puede hacerte feliz.
  • Luego, deberás pensar si tenés los muebles y objetos necesarios para guardar tus pertenencias de una forma ordenada. Por ejemplo, será bueno que pienses si tus muebles son apropiados y suficientes para guardar toda tu ropa y demás objetos. También, será útil que revises si estás aprovechando bien tu espacio. En este artículo de nuestro blog podés encontrar tips muy útiles para aprovechar mejor cada rincón de tu casa.

El desorden atrae más desorden: evitá que se extienda por la casa

Si uno de los ambientes o rincones de una casa está desordenado, es muy probable que los espacios contiguos sigan sus pasos. Por alguna razón, en cuanto vemos algo que está desprolijo, tendemos a relajarnos respecto al orden. Por eso, en cuanto detectes desorden, será importante que cortes con la racha. En síntesis: si ves algo fuera de lugar, ordenalo inmediatamente para que el caos no crezca.

¡Se usa y se guarda!

Parece una máxima que se le enseña a los niños, pero es sumamente efectiva. Usar un objeto y guardarlo, en lugar de dejarlo para después, es la clave para mantener la casa ordenada. Los dos minutos que uses para guardar en el momento, los ahorrarás en ese día entero que tenés que dedicar al orden por semana. Si además podés dejarlo limpio, estás colaborando en mucho a la armonía de tu casa.

Planificación y división de tareas para mantener la casa ordenada

Ya sea que vivas solo o con otras personas, será bueno que, para incorporarlo como un hábito, dediques o dediquen un día de la semana o el mes específicamente al orden y la limpieza. Si calendarizás la actividad, podés ponerlo entre tus prioridades y, de esa manera, asegurarte de que la tarea esté hecha en tiempo y forma.

Además, si hacés un cronograma de limpieza, podrás llevar un registro de cuándo fue la última vez que ordenaste. Así, podrás evitar la procrastinación con más facilidad.

Buscá divertirte mientras ordenás

Ya sea que te tomes un día entero para ordenar o un momento cada día, tratá de pasarla bien en el proceso. ¿Cómo? Podés hacerlo, por ejemplo, armándote una playlist.

Si vivís con chicos, podés convertirlo en un desafío: puede ganar el que primero termine o el que más cosas guarde. Hacerlo un juego seguro lo hará más llevadero, y si la pasaron bien, tendrán ganas de repetirlo.

¿Necesitás más espacio para guardar tus cosas?

Boton Conoce SG

 

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