En los últimos años la popularidad del concepto de economía circular creció a escala global. En parte, por la necesidad de implementar formas de producción y consumo sustentables. Pero también, por la conciencia generada entre la población sobre la necesidad de incorporar hábitos cotidianos con menos impacto en el ambiente y que sean más inclusivos en lo social.

En este texto te contamos qué es la economía circular y otras cosas que no sabías sobre ella. 

Qué es la economía circular

La economía circular es un concepto se relacionado con con la sustentabilidad porque busca que el valor tanto de los productos como de los materiales se mantenga la mayor cantidad de tiempo. Es decir: es prácticamente la antítesis de la conocidísima obsolescencia programada. Así, la Economía Circular busca extender el valor y el uso de los objetos para reducir la cantidad de residuos que dejamos en el planeta.

¿Por qué es necesario intentar aportar a este tipo de economía?

Uno de los aspectos que hacen más urgente la necesidad de incorporar hábitos de la economía circular es el hecho de que los seres humanos somos el único elemento de la naturaleza que genera basura. Es decir, en la actualidad, las personas somos las únicas responsables de la crisis ambiental que vive el planeta 😱

Si bien puede parecer una obviedad, el dato no es menor. En particular si vemos las cifras al detalle. Por ejemplo, podemos mencionar: cada ciudadano que habita América Latina produce un kilo de basura al día en promedio. La vida urbana (en la que vivimos inmersos dos tercios de las personas que habitamos la Tierra) contempla tomar de la naturaleza materiales para las actividades y necesidades diarias.

Según un informe de ONU Medio Ambiente realizado por un grupo de científicos, la economía circular podría dar rápidos y efectivos resultados. Por ejemplo, podría reducir entre un 80 y un 99 por ciento los desechos de algunas industrias. A su vez, reduciría entre un 79 y un 99 por ciento de las emisiones de algunos sectores productivos.

¿Por qué la naturaleza sirve de inspiración para este tipo de prácticas? 

Para los especialistas, la forma más efectiva de llevar adelante este tipo de economía y de reducir el impacto en el ambiente es imitar a la naturaleza. Es que en entornos naturales, no existe la idea de desperdicio: todo lo que cumple un ciclo empieza otro. Se trata de formar un flujo de recursos en constante movimiento, de a misma forma que lo hace la naturaleza de forma espontánea.

¿Cómo se puede formar parte de la economía circular?

Formar parte de la economía circular es más fácil de lo que creemos. Por un lado, implica pensar en la forma y constancia de consumo. Una parte de esa reflexión consiste en plantearse si lo que se adquiere es realmente una necesidad o un exceso. Vivir con menos, como te contamos en otras notas, tiene muchos beneficios.

También se puede formar parte de esta economía buscando dar una segunda vida a objetos que estabas por desechar. Del mismo modo, podés pensar en adquirir objetos que ya cumplieron un ciclo (usados, o de segunda mano); o alquilar aquello que no vayas a utilizar con frecuencia. De este modo, evitar consumos de una sola vez que se convierten rápido en un desecho.

Por otro lado, se puede formar parte de esta economía reduciendo al mínimo los desechos. En esta nota te dimos algunos tipos para hacer que tu casa sea más verde, y son muchos los hábitos que podés adoptar. Por ejemplo, digitalizar la correspondencia, hacer compostaje y abandonar los envases plásticos descartables y bolsas de nylon.

La tecnología: pieza clave de la economía circular

La economía circular, aplicable a todas las industrias y sectores productivos, sería muy difícil de pensar sin algunas herramientas que nos ofrece la tecnología. De hecho, en muchos casos fueron algunas plataformas sociales las que terminaron de darle el impulso necesario. Así, si bien la economía circular se inspira en la naturaleza, fue la digitalización la que se convirtió en una parte fundamental de este modo de consumo y estilo de vida.

Por citar un caso, el carpooling, que permite compartir viajes en auto y así reducir el impacto en el ambiente, sería impensado sin la tecnología. Hoy, las herramientas digitales son las que permiten el encuentro entre quienes pueden ofrecer un bien o servicio y quienes lo necesitan.

Además del carpooling, los avances tecnológicos impulsaron otros servicios que funcionan de esta manera, como las bauleras inteligentes, que convirtieron a las bauleras tradicionales en cosa del pasado. ¿Por qué? Porque esta nueva forma de almacenar objetos, permite reducir el consumo y la acumulación, para empezar a reutilizar y compartir lo que tenemos.

Desde Space Guru estamos acompañamos esta visión. Por eso te animamos a que de a poco vivas más [email protected], y que pongas en circulación aquello que no vas a utilizar. Conocé nuestro servicio de guardado y alquiler.Boton Conoce SG

 

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